La Radio
El invento de la radio se
relaciona con la telegrafía sin hilos. Partiendo de las
experiencias de Henry Hertz, sobre emisión de ondas a partir de
chispazo eléctricos (ondas hertzianas), el italiano Guillermo
Marconi, logró emitir una señal a través del Canal de la
Mancha en 1897. Comienza de esta manera, un medio de
comunicación masivo, que en su momento revolucionó al mundo.
La radio nos devuelve al ámbito de la noticia, pues comparte con
la prensa y la TV, la posibilidad de facilitar el conocimiento
sobre la realidad a través de ella. Aunque en determinados
acontecimientos son, hoy por hoy, susceptibles de una
retransformación mejor por radio que por TV, ésta suple en la
mayoría de las ocasiones las insuficiencias de aquella. No
obstante, la radio tiene a su favor, el poder de
individualización que comporta. El medio de comunicación
familiar que era la radio, ha dejado su lugar a la TV, para ir al
encuentro de individuos o grupos no tan institucionales.
En relación con los valores culturales y morales, ocupa un lugar
intermedio entre el polo de la realidad y lo serio, y el opuesto,
lo que refleja un equilibrio entre información y
entretenimiento.
Es un medio esencialmente auditivo, en la jerga audiovisual se la
conoce como "audio".
Es un valioso elemento de información y educación, por la
rapidez con que se difunde, la economía del servicio y el
alcance de su emisión.
Radiodifusión en la argentina
La radiodifusión en general, es parte del campo mediático de
producción de bienes culturales integrado por:
Todos en su práctica profesional
desatan un capital de conocimientos, habilidades, intuiciones y
técnicas, que son el resultado de años de acumulación y de
préstamos provenientes de la competencia tales como la prensa,
la televisión y el cine.
Para lograr una posición legítima, de prestigio, de dominación
o de subordinación dentro de este campo, es imprescindible que
cada emisora y cada medio de comunicación desaten estrategias de
luchas simbólicas de cara a los árbitros del campo que, dada la
estructura comunicacional, son los académicos en su papel de
críticos y las audiencias que son las legitimadoras del
"derecho de decir y de ser escuchados" de las emisoras
radiofónicas.
En este sentido, el capital acumulado, los conocimientos y
técnicas a través de las cuales se producen bienes
radiofónicos ( música, conciertos en vivo, radionovelas, spot,
jingles, formatos radiofónicos, etc.) no pueden explicarse
únicamente a través de la observación de los lenguajes y las
estructuras gramaticales utilizadas, sino del papel que juegan
dentro del campo general y las condiciones históricas que
permiten su desarrollo.
En Argentina, por ejemplo, la radio ha tenido momentos
históricos importantes que permiten el desarrollo de ciertas
habilidades, formatos y tipos de audiencia, que podrían
clasificarse en:
En el primer de los casos, estamos
hablando de los orígenes de la radio comercial en Argentina, de
la década de los 20 hasta los 40, que desata la creatividad de
músicos, artistas, declamadores, productores, disqueros y
locutores, que promueven una cultural nacional media, válida
para todo el territorio argentino y buena parte del continente.
A partir de los años 40, y una vez comprobada la sensiblería
melodramática, no solo en Argentina sino en todo el continente a
través del auge de la industria cinematográfica, la radio como
mecanismo de competencia y en sintonía con las audiencias más
maduras en las historias reconocibles descubre un capital nuevo:
el de los guionistas de radionovelas, efectistas de sonido,
musicalizadores, actores radiofónicos que se traducen en bienes
radiofónicos diferentes. Coexisten, en consecuencia, los
formatos musicales como los conciertos en vivo, la hora de
los aficionados, etc.-, con los dramatizados como las
radionovelas, diálogos y cortos.
De los años 60 a principios de los 80, la radio en Argentina fue
entrando en un impasse, debido a la fuerza de la televisión y a
la falta de proyectos para proyectos para reconvertir su
programación y su función social.
El panorama de la radiodifusión argentina se transformó
notablemente en la década de los años 80. La competencia
mediática había sido trasladada entre radios a entremedios,
pues la televisión se llevaba a los artistas y creativos
formados en la radio, disminuyendo sus capacidades creativas y
las audiencias preferían el consumo de la imagen televisiva, del
cine o de discos y revistas, incluso de las nuevas transmisiones
de FM, respeto de las tradicionales en AM.
Las condiciones sociales mostraban tres fenómenos interesantes y
convergentes:
La radio informativa en Argentina
no nació ayer, pero tampoco tiene un capital tan antiguo como el
de los orígenes radiofónicos de principios de siglo. Es
resultado de determinadas transformaciones en el campo
mediático, entre las que podemos resaltar: nuevas necesidades de
reconversión programática de cara a la competencia entre radios
(AM y FM) y entre medios (prensa, radio, televisión,
publicaciones, etc.)
La emergencia de audiencias más participativas. La formación de
periodistas especializados en el medio.
Los formatos informativos, en las últimas dos décadas del siglo
cuando se desarrollan ampliamente, representando crecientes
porcentajes de la programación en antena. En AM, la información
noticiosa y la programación hablada registran el 45 % de las
respuestas a una encuesta, con lo cual se demuestra la
especialización que la audiencia asigna a cada banda de
frecuencia y respecto de las programaciones, la AM tiene un 40 %
de su tiempo, no dedicado a la música y donde un 15 % transmite
información y un 15 % programación hablada (de servicios y de
opinión)
El campo radiofónico tiene actores nuevos, productos simbólicos
nuevos y mecanismos de prestigio y legitimación diferentes de
cara a sus audiencias.
La Radio Informativa
La radio se ha constituido en el principal generador y formador
de opinión pública y se convierte progresivamente en un espacio
para la expresión de la diversidad social y política, y además
se constituye en el medio de comunicación, por el cual más de
la tercera parte de la población se entera de lo que acontece en
el país, como en el mundo entero. Esta nueva función social,
muy diferente de aquella relacionada con la formación de una
cultura de masas de carácter nacional, modifica pues, algunos
elementos del juego en el campo de legitimidad con las audiencias
y formatos claramente identificables por ambos.
Sus productos son espacios hablados, de participación directa o
telefónica de las audiencias; el uso constante de los llamados
géneros periodísticos destacando las columnas radiofónicas,
los reportajes, las entrevistas, etc. La relación de estos con
las audiencias, también desata mecanismos de legitimación muy
diferentes de aquellos que desataban los conciertos en vivo, las
radionovelas o las parrillas musicales.
La legitimidad de los espacios hablados, tiene que ver directamente con el patrimonio o defensa de la verdad, o con el deseo de y semejanza con la verdad, necesidad de justicia, de denuncia, de respaldo de grandes sectores sociales respecto de las arbitrariedades del gobierno. Es decir, pone de manifiesto la necesidad de ampliar las libertades públicas y defender al individuo respecto del poder social. El derecho a decir y ser escuchados, que subyace a los hábitos de audiencia puede estar cimentado en dos variantes de sentido:
¿Quién tiene, entonces, el
patrimonio de la verdad y la valentía? Parecen preguntarse todos
los días periodistas radiofónicos de cara a sus audiencias y a
los otros medios.
Las estrategias para demostrar la verdad y la valentía, como
efectos de sentido, son diferentes según la madurez del campo
comunicativo, las exigencias de las audiencias, la competencia
entre comunicadores y las capacidades para el juego.
En el campo periodístico, el mito de la objetividad nace con la
consolidación de la relación entre la prensa, publicidad y el
desarrollo de la prensa como negocio, enarbolando como máximo
valor de cambio la "independencia" respecto de los
hechos políticos.
Uno de los elementos de control de la "credibilidad de la verdad periodística" es la separación entre los géneros de opinión y los informativos que generan sus efectos de sentido, mediante técnicas de redacción específicas como: la eliminación de adjetivos y predominancia de verbos y nombres, la descripción de los hechos mediante preguntas básicas de observación incuestionables, la verificación de fuentes informativas, etc. Es decir, la construcción del hecho y de la opinión supone la existencia de gramáticas y estructuras especiales, que deben ser compartidas por los productores y por los reproductores.
6. Los géneros informativos de la radio
En el campo comunicativo, hay una lógica flexible de funcionamiento orientada por las determinaciones de los códigos que manejan la radio, la prensa, la televisión y recientemente los lenguajes multimedia, la acumulación poco sistemática de conocimientos durante una historia relativamente corta, y ciertas relaciones de re-producción que ponen el centro del valor competido en grandes núcleos de audiencia.
El discurso radiofónico y su
lenguaje formado por: voces, entonaciones, silencios, música,
etc., así como las mezclas posibles, se caracterizan, a
diferencia de los signos lingüísticos, en su naturaleza
analógica, ya que es más difícil determinar las lejanías
entre el signo y su significado si reparamos, por ejemplo, en los
sonidos de una ambulancia o del auricular telefónico. Estos
signos tienen un gran parecido con la realidad. Como en la
televisión, lo que sucede en la radio es, que de entrada,
verdad. No es una recreación fría y distante, como la prensa,
sino que percibimos personas de carne y hueso que cantan, hablan,
se equivocan, están ahí y nosotros estamos en contacto con
ellos, creyéndoles en toda la realidad que les da el habla
directa y viva. Creerles, depende simplemente de su capacidad de
mostrarse de manera emotiva y auténtica; calurosa y personal.
Los formatos radiofónicos tienen necesidad de diferenciarse y
ganar independencia respecto de los hechos y opiniones como, la
prensa para ser creíbles. La pregunta es¿ puede conseguir los
mismos niveles de credibilidad que los de la prensa sin recurrir
a los estereotipos periodísticos?
Quienes deciden estas preguntas, son las audiencias. Vivas y
diferentes como las voces de la radio, las audiencias amplias
están formadas por personas de muy diversos niveles
socio-económicos, pero que comparten las preocupaciones de la
ciudad contemporánea; el aislamiento, la necesidad de
conversación en medio de las tareas rutinarias de la vida. En
este sentido, los factores de credibilidad mayor, se derivan de
la particularidad del discurso radiofónico, de la cercanía
afectiva y no de los prototipos. En consecuencia, aparecen
mezclados en productos más híbridos aún y sólo reconocidos
por su efecto general de sentido: nos mantiene informados, son
noticiosos, etc., sin reconocer especificidad en formatos, que en
otros lugares son diferenciados. La radiodifusión argentina ha
aumentado en los últimos años sus programas informativos y esto
supone un despliegue de personas, capitales, habilidades y
formatos que deben ser construidos todos los días por sus
productores y, al mismo tiempo, poder ser escuchados por las
audiencias en un proceso de competencia legitimadora.
No existen definiciones válidas en los textos académicos sobre la redacción y los géneros periodísticos, sin embargo la tradición ha impuesto dos grandes divisiones:
Los franceses llaman al primero," periodismo de razón" y al otro, "periodismo de emoción". Las distinciones son evidentes, a tal grado, que los hechos son sagrados y el comentario libre, los artículos de fondo no son noticias, sino lo que la radio o la prensa piensa sobre la noticia. Las ideas sobre estos hechos son del carácter del sentido común, con muy bajo nivel de sistematicidad y diferenciación, como lo demuestran los manuales que incorporan a estas dos tendencias de práctica periodística, un catálogo de formas informativas y formas de opinión, siendo las primeras, las noticias, las entrevistas informativas, mientras que las segundas son columnas, comentarios, crónicas, reportajes, artículos, etc. Algunos de los elementos que frecuentemente se utilizan para la caracterización gramatical y sintáctica son las siguientes:
Estas a su vez se dividen en:
El reportaje:
Tiene mayor libertad expositiva que la noticia, pero condicionado
a su obligación de informar. El gran reportaje debe ser de alto
vuelo literario; los protagonistas son los hechos, sus
antecedentes y consecuencias. No son del autor, es más
importante el contenido que quién lo escribió. Se detectan con
un "buen ojo clínico".
Con narrativa descendente, comienzo atractivo, desarrollo
interesante y final concreto. Se refleja el mundo externo, aunque
puede reflejar el interno el inconsciente-, para lo cual
hay que darle tono informativo a las vivencias. Su propósito
debe ser el de informar con detalle y con amplitud. Se impone en
el reportaje estándar: la pirámide invertida, titulación
atractiva. Con un guión de investigación científico,
observación, reflexión y objetividad.
Crónica:
Es libre, sometida al mandato de la noticia, lo objetivo y lo
subjetivo se complementan, con estilo indirecto. La crónica
participa del reportaje por los hechos y del artículo por el
juicio personal del cronista. Es una forma informativo-narrativa,
donde el cronista es un intérprete, interesa su breve juicio de
las cosas: la anécdota tiene gran valor. El autor de la crónica
es muy importante, es individualista. Debe ver de la noticia, lo
que no ve el reportero, ya que ve los hechos desde su " más
acá". Nos da hechos asimilados y digeridos. La técnica de
la crónica es la del cronista: la anécdota, con frases corta y
el párrafo breve, con un rico vocabulario, trabajado,
metafórico y personal.
La entrevista:
El objetivo de los entrevistadores es conseguir con sus
preguntas: el diálogo, la anécdota, la confidencia, la
explicación o la información. Este formato permite tener, desde
un presidente hasta un trabajador, reunir lo prosaico con lo
poético.
La columna:
Representa el formato periodístico por excelencia del periodismo
de ideas, crítico y de muy buena calidad literaria. Es el
género que analiza, interpreta y orienta al público sobre un
determinado tema ó suceso, con extensión y ubicación concretas
en un medio determinado.
Sus características son: la responsabilidad, libertad, juicio
personal, intencionalidad reflexiva. En su extensión moderada
reside en parte, el éxito que ha tenido en años. Además su
lenguaje ameno, sencillo y sugerente, provoca cierta facilidad al
ser escuchado y por lo tanto, un aumento significativo del
número de receptores.
La columna tiene un valor informativo y también de opinión; la
actualidad y la relevancia de los contenidos son siempre
llamativos y atrayentes. El columnista es
Crítico, agudo, inteligente, buen observador, divertido e
irónico para expresarse con corrección, autoridad, orden y
seriedad.
Noticieros radiales:
Las características de la radio, permiten una actualización
veloz y casi al instante que, permite enterarse a través de
éste medio, las noticias más fresca. La radio informativa en
Argentina, muestra experiencias comunicacionales en donde las
distancias entre la prensa y la radio se acortan con un aumento
de la ventaja competitiva de la última, al diseñar formatos que
sean capaces de ofrecer la información más actual y también de
generar opiniones y análisis de profundidad, iguales a los que
pueden leerse en los diarios. Algunos noticieros nacionales y
locales duran entre 1 y 2 horas, tienen flash informativos
permanente, segmentos dedicados al análisis profundo de las
noticias y a su adecuada contextualización; tienen un lenguaje
más vivo que une su credibilidad al de la persona que habla, que
ríe y problematiza con énfasis la emisión de las palabras.
El tratamiento informativo en la radio supone ajustes en sus
políticas para lograr su reposicionamiento frente a las nuevas
tecnologías y sus ofertas programáticas, tales como la TV por
cable y las transmisiones vía satélites. En contraposición con
éstos medios que se encargan de poner cerca, lo que
esencialmente está lejos, la radio ofrece como ventaja
competitiva su cercanía con los oyentes y con la realidad
nacional. Los noticieros radiales se caracterizan por contar con
amplios recursos financieros y profesionales, que les permiten un
gran despliegue tecnológico que incluye: móviles con
reporteros, helicópteros, despachos informativos desde diversos
puntos del país vía teléfono ó vía satélite. Sus esquemas
dependen del tipo de audiencia a la que se dirigen, cuyas
entrevistas son tanto ó más profundas que las publicadas en la
prensa, como por ejemplo: los programas matutinos de Miguel
Clariá Olmedo y Rene Baco en Córdoba.
Estos dos noticieros reúnen diversos géneros, como la noticia, el comentario, la entrevista, el despacho informativo, la columna, cuya combinación estructural produce una matriz capaz de generar, la ilusión de la verdad tan necesaria para la credibilidad periodística. Estos noticieros despliegan diversos géneros informativos y de opinión, sin deslindar nunca entre la noticia y el comentario, llegando incluso a explicar la información de modo que sea más accesible y viva para la audiencia. Estos informativos son los más escuchados en la provincia, por la seriedad de ambos conductores y por la capacidad intelectual de los mismos. Nos atrevemos a concluir que son dos noticieros tienen firma, como en los periódicos. La credibilidad que gozan se debe también a la capacidad que poseen ambos conductores de decir, analizar, involucrarse en los hechos informativos, en su forma particular de construir la verdad, defenderla, enjuiciarla, contrastarla y oponerla a la mentira, utilizando recursos sonoros, literarios y expositivos, dándole presencia y credibilidad a ambos periodistas.
La Radio En Córdoba
Hábitos de consumo:
El creciente desarrollo de la radiodifusión en frecuencia
modulada que se viene dando desde hace algunos años en nuestra
ciudad, ha determinado una considerable modificación de los
hábitos de consumo en éste campo.
Según una encuentra realizada por la Escuela de Ciencias de la
Información, de la Universidad de Córdoba, solo un 17 % de los
oyentes de radio, no tienen preferencia especial por ninguna
emisora, hecho que contrasta con lo que ocurría en el caso de
los canales de televisión. La música es el principal aspecto
para preferir determinada radio; pero también tiene peso
significativo el conjunto de la programación, la información
que difunde y la calidad de los conductores de los programas.
En el caso de las emisoras de FM,
es significativamente alto el porcentaje de oyentes que no
menciona ningún programa en particular.
En cuanto al modo de nombrar programas, existen diferencias
sustanciales. En las AM, los programas ómnibus concentran más
de la mitad de sus oyentes. En las FM, en cambio, los programas
más escuchados son los musicales.
En el público de la mañana, el tiempo radiofónico por
excelencia, lo escucha un 63 % de la población. En cambio ,las
audiencias vespertinas y nocturnas son casi el reverso de la
anterior. Cerca de la mitad de ellas son escuchadas por
adolescentes y jóvenes, predominando en consecuencia los
estudiantes. Durante el resto de la jornada no se producen
mayores variaciones con respeto a la tarde y la noche.
El sexo es una variable que marcaba con nitidez el comportamiento
horario, frente a la televisión, no ocurre lo mismo en el caso
de la radio. La edad establece en cambio mayores diferencias
aunque el predominio de la audiencia matutina es notable.
El consumo exclusivo de emisoras AM crece con los años, y el de
las FM decrece a medida que ellas aumentan.
Entrevista a un comunicador social
Rodolfo Ferrazano, periodista, director de las Radios FM:
"La Roca", 97.5 mhz. , y de la Radio 93.1mhz. ,
Conductor del programa "Imagen Empresaria", Canal 2,
Córdoba.
-¿Cómo periodista experimentado, para usted, la radio es un
medio masivo de expresión que refleja a la sociedad actual?
_ Sí por supuesto, ya que como todo Medio de Comunicación, se
nutre de los productos que genera la propia sociedad. Tanto en el
aspecto musical en todas sus variantes, como en la información y
en la opinión periodística.
En Córdoba en particular, tenemos la suerte de tener una
variedad interesante de radios de FM, que en los últimos años
se han especializado en un género musical determinado, música
popular, clásica, rock and roll, que tienen programas de
opinión que son el espejo de la sociedad.
-¿ Considera que es un medio de expresión que difunde cultura?
-La radio entre unos de sus valores fundamentales de difusión,
se proyecta a través de la cultura. Aquí tendríamos que
realizar, un análisis desde el aspecto de la penetración
cultural de los MDC, en una sociedad, en éste caso la cordobesa
y los mecanismos de defensa que ésta proyecta a través de los
medios. Es por ello que tenemos radios por las cuales, escuchamos
música en inglés y que por su constancia han influido, por un
proceso de acumulación cultural, en varias generaciones. Esto
demuestra, que muchos de nosotros y especialmente los jóvenes,
escuchen un tema en inglés sin importarle el contenido de su
letra, pero acentuando su gusto en el ritmo. Este es un claro
ejemplo de la penetración cultural, dejando de lado los valores
autóctonos; por eso es importante que la cultura local se
difunda como se hace por los medio locales.
-¿Los Comunicadores Sociales influyen políticamente en la
sociedad?
-Todo Comunicador influye, en mayor o menor medida, en la
sociedad en la cual desarrolla su tarea. En el caso de Córdoba,
esto se puede ver en comunicadores como: Mario Pereyra, o el
Lagarto Guizzardi, ambos realizan la misma tarea en radios
locales, pero con una marcada diferencia de opinión, el primero
deja de lado el compromiso político-social y apunta el contenido
comunicacional, a entretener en forma liviana a los estratos
sociales populares de la sociedad, priorizando lo vulgar por
sobre el aspecto intelectual o cultural. De esta manera se nivela
hacia abajo el mensaje social.
En tanto que el Lagarto, apela a un producto que necesita de una
elaboración periodística más acabada. Por ello sus comentarios
son puntuales y no generales en lo referido a la política y la
economía y a todo tema que aqueje a la sociedad cordobesa.
Concluimos en indicar que para una mayor definición de la
pregunta, deberíamos desarrollar un estudio más profundo de la
influencia de los Medios, comparativamente con el estudio de
sicología social, pero esto apunta a un nivel de respuesta mucho
más acabada, que podría realizarse en otra oportunidad.
-¿ Los Medios de Comunicación en general, y la radio en
particular son un factor de poder?
- El poder en una sociedad se divide en Ejecutivo, Legislativo y
Judicial, pero no en vano a los medios en general, se los
denomina el "cuarto poder". Esta frase refleja una
realidad ineludible, la influencia que tienen en la sociedad.
Decir que ó como sucederán los acontecimientos políticos y
económicos ante millones de oyentes, influir en el gusto de las
personas, en que ropa tienen que usar ó que partido deben votar
es una decisión que pasa a través de los medios de
comunicación. Un ejemplo típico de la utilización y la
influencia de los medios como factor de poder, es el caso del
Primer Ministro de Italia, Silvio Berlusconi, que llegó a ser
elegido dos veces en ese cargo; entre otras cosas por ser
propietario de grandes cadenas de TV, diarios y potentes emisoras
de radio en Italia. Este es un claro ejemplo de lo que estamos
hablando.
-¿Cuáles son sus objetivos como Comunicador Social?
-Los comunicadores sociales deben dejar de lado sus convicciones
políticas personales, ya que la línea periodística, de
opinión o de información la deciden los propietarios de los
distintos medios, que lamentablemente se guían por decisiones
financieras y no por objetivos sociales. Es por ello, que grandes
comunicadores sociales terminan siendo sólo empleados, que deben
obedecer una línea determinada ideológica, bajada por los
dueños de ese medio. En mi caso personal he preferido siempre de
acuerdo a mis convicciones, ser propietario de un medio, para que
de ésta manera, poder plasmar mis ideas sinceramente que son en
definitiva, la lucha por la libertad individual por sobre los
valores decadentes del Capitalismo salvaje.
-Sr. Ferrazano, le agradecemos la gentileza por cedernos estos
minutos de su tiempo, muchas gracias.
-A sido un gusto, cuando necesiten estoy a su disposición.
Hablar de la Radio de la década
del 90 es reseñar la radio de hoy, la de todos los días.
¿Podemos llamarla "historia" cuando está al alcance
de cualquier oído o a expensas del giro de cualquier dial?.
La Radio de los tiempos que corren ni siquiera se plantea
competir con la Televisión, por que aseguró y afirmó sus
espacios propios: es radio con textura para mirar lo que sucede.
La Radio de los 90 es también la de un ritmo noticiosos que no
decae en las 24 horas, una radio también preparada para mentes
en fuga permanente: radio de cosas cortas y separadores
musicales, radio de sensaciones tumultuosas y zapping. Para
escuchar en la calle con el walkman, en el auto, como si uno
estuviera en una burbuja y alguien nos hablara personalmente, a
cada uno, en el oído. La radio se hizo grande- pero también
atravesó penurias graves- en los tiempos en que una palabra
valía por mil imágenes. Ahora una imagen vale más que mil
palabras, la radio en la Argentina ha conseguido una hazaña:
después de cumplir 81 años al aire, a sus palabras no se las
lleva el viento.
Consiguió conservar su antiguo y consagrado envase cómplice e
imaginativo y alcanzó un nuevo modo de ser masiva, sugerente y
compañera.
A lo largo de la historia, los medios de comunicación han ido
avanzando en paralelo con la creciente capacidad de los pueblos
para configurar su mundo físico y con su creciente grado de
interdependencia. La revolución de las telecomunicaciones y de
la transmisión de datos, y en éste caso de la Radio, ha
empujado al mundo hacia el concepto de "aldea global".
Los efectos de estos nuevos medios de comunicación sobre la
sociedad han sido muy estudiados. Hay quienes sostienen que los
medios de comunicación tienden a reforzar los puntos de vista
personales más que a modificarlos, y otros creen que, según
quién los controle, pueden modificar decisivamente la opinión
política de la audiencia. En cualquier caso, ha quedado
demostrado que los medios de comunicación influyen a largo
plazo, de forma sutil pero decisiva, sobre los puntos de vista y
el criterio de la audiencia.
Trabajo enviado por:
Saba
sercha@sinectis.com.ar
Publicado en http://www.monografias.com