MILAN KUNDERA
La insoportable
levedad del ser (fragmento)
(...)" Sintió en su boca el suave olor de la fiebre y lo
aspiro como si quisiera llenarse de las intimidades de su cuerpo.
Y en ese momento se imaginó que ya llevaba muchos años en su
casa y que se estaba muriendo. De pronto tuvo la clara sensación
que no podría sobrevivir a la muerte de ella. Se acostaría a su
lado y querría morir con ella. Conmovido por esa imagen hundió
en ese momento la cara en la almohada junto a la cabeza de ella y
permaneció así durante mucho tiempo.... ....Y le dio pena que
en una situación como aquella, en la que un hombre de verdad
sería capaz de tomar inmediatamente una decisión, él dudase,
privando así de su significado al momento mas hermoso que había
vivido jamás (estaba arrodillado junto a su cama y pensaba que
no podría sobrevivir a su muerte).Se enfadó consigo mismo, pero
luego se le ocurrió que en realidad era bastante natural que no
supiera que quería: El hombre nunca puede saber que debe querer,
porque vive solo una vida y no tiene modo de compararla con sus
vidas precedentes ni de enmendarla en sus vidas posteriores. No
existe posibilidad alguna de comprobar cual de las decisiones es
la mejor, porque no existe comparación alguna. El hombre lo vive
todo a la primera y sin preparación. Como si un actor
representase su obra sin ningún tipo de ensayo. Pero que valor
puede tener la vida si el primer ensayo para vivir es ya la vida
misma? Por eso la vida parece un boceto. Pero ni un boceto es la
palabra precisa, porque un boceto es siempre un borrador de algo,
la preparación para un cuadro, mientras que el boceto que es
nuestra vida es un boceto para nada, un borrador sin
cuadro."
""Einmal ist keinmal". Lo que solo ocurre una
vez es como si no ocurriera nunca. Si el hombre solo puede vivir
una vida es como si no viviera en absoluto."
"Si cada uno de los instantes de nuestra vida se va a
repetir infinitas veces, estamos clavados a la eternidad como
jesucristo a la cruz. La imagen es terrible. En el mundo del
eterno retorno descansa sobre cada gesto el peso de una
insoportable responsabilidad. Ese es el motivo por el cual
Nietzsche llamó a la idea del eterno retorno la carga más
pesada (das schwerste Gewicht). Pero si el eterno retorno
es la carga más pesada, entonces nuestras vidas pueden aparecer,
sobre ese telón de fondo, en toda su maravillosa levedad."
"¿Pero es de verdad terrible el peso y maravillosa la
levedad?"
"La carga más pesada nos destroza, somos derribados por
ella, nos aplasta contra la tierra. Pero en la poesía amatoria
de todas las épocas la mujer desea cargar con el peso del cuerpo
del hombre. La carga más pesada es por lo tanto, a la vez, la
imagen de la más intensa plenitud de la vida. Cuanto más pesada
sea la carga, más a ras de tierra estará nuestra vida, más
real y verdadera será. Por el contrario, la ausencia absoluta de
carga hace que el hombre se vuelva más ligero que el aire, vuele
hacia lo alto, se distancie de la tierra, de su ser terreno, que
sea real sólo a medias y sus movimientos sean tan libres como
insignificantes."
"Entonces, ¿qué hemos de elegir? ¿El peso o la
levedad?"
"Este fue el interrogante que se planteó Parménides en
el siglo sexto antes de Cristo. A su juicio todo el mundo estaba
dividido en principios contradictorios: luz-oscuridad;
sutil-tosco; calor-frío; ser-no ser. Uno de los polos de la
contradicción era, según él, positivo (la luz, el calor, lo
fino, el ser), el otro negativo. Semejante división entre polos
positivos y negativos puede parecernos puerilmente simple. Con
una excepción: ¿qué es lo positivo, el peso o la levedad?
Parménides respondió: la levedad es positiva, el peso es
negativo. ¿Tenía razón o no? Es una incógnita. Sólo una cosa
es segura: la contradicción entre peso y levedad es la más
misteriosa y equívoca de todas las contradicciones."(...)