El verdadero motivo de la guerra de
Irak
El 20 de marzo de 2003, tropas mayoritariamente estadounidenses y
británicas bombardearon Bagdad, capital de Iraq, dando comienzo
a una guerra. En ésta, se enfrentaron las tropas antes
mencionadas contra las débiles iraquíes, siendo vencedores los
aliados desde el comienzo debido a su espectacular fuerza
militar. El 9 de julio fue tomada Bagdad y seis días después se
da por finalizado el conflicto.
El presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, junto con
Inglaterra y España como principales aliados, inició una guerra
cuyos motivos nunca estuvieron lo suficientemente claros. Será
por esto o por no tener los argumentos del Presidente una causa
lo suficientemente grave como para que mueran miles de personas,
tanto civiles como soldados. La opinión pública siempre estuvo
en contra de la invasión al país.
¿Fue el verdadero motivo de la guerra la posesión de armas de
destrucción masiva por parte del gobierno liderado por Saddam
Hussein o la violación de derechos humanos por parte del mismo?
Esta investigación tiene el propósito de averiguar si esos
motivos oficiales son los verdaderos o si detrás de ellos había
otras intenciones, como por ejemplo, apoderarse de las riquezas
petrolíferas del país.
5. El verdadero motivo de la guerra de Iraq
Uno de los principales argumentos comunicados por el gobierno
estadounidense para iniciar la guerra de Iraq fue la posesión de
armas de destrucción masiva por parte del gobierno sadamita y la
posibilidad de que estas sean vendidas a terroristas.
Ante estas acusaciones las Naciones Unidas enviaron inspectores
para comprobar si aquellas armas existían. El gobierno Iraquí
no se opuso a estas inspecciones, al contrario, les facilito su
tarea haciendo llegar desde Sudáfrica a un grupo que había
supervisado la destrucción de armas años atrás.
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en sus informes
del año 1998 comunicaron la inexistencia de ellas y realizaron
lo mismo con las inspecciones comenzadas en diciembre de 2002,
las cuales concluyeron el 17 de marzo de 2003.
Más allá de los testimonios de los inspectores, el 20 de marzo
del mismo año se inició la guerra.
Con soldados estadounidenses ya instalados en la región y con
absoluto poder sobre ella, pudieron iniciar por si mismos la
búsqueda de las armas, muy necesitadas por George W. Bush para
justificar la guerra. El rastrillaje había comenzado, pero los
soldados no encontraron huellas de las mismas.
El 9 de julio de 2004, casi a un año de finalizada la guerra, el
senador Rockefeller, en representación del Senado de los Estados
Unidos, comunicó a todo el mundo que la CIA había entregado a
la Casa Blanca información "exagerada o falsa" sobre
la presencia de armas de destrucción masiva en Iraq.
Los comunicados de los inspectores de las Naciones Unidas, la
investigación realizada en el territorio Iraquí por parte de
los soldados estadounidenses y el informe del Senado refutan al
gobierno de los Estados Unidos sobre la presencia de armas.
Este motivo fue acompañado por otros como los posibles lazos de
Saddam Hussein con Al Qaeda en la ejecución de los atentados a
las Torres Gemelas, realizado el 11 de septiembre de 2001. La
comisión bipartidaria que investiga los mismos informó que no
había "evidencia creíble" sobre aquellos lazos,
refutando nuevamente al presidente de los Estados Unidos.
El tercer justificativo para llevar a cabo dicha guerra fue la
dictadura que estaba ejerciendo Saddam Hussein. Por lo tanto, las
tropas ingresarían al territorio iraquí para destituir a su
Presidente e instaurar un gobierno democrático.
La carta de las Naciones Unidas, en su artículo n° 2, dice:
"Los Miembros de la Organización, en sus relaciones
internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso
de la fuerza contra la integridad territorial o independencia
política de cualquier estado [
]."
Este motivo esta totalmente en contra de las Naciones Unidas, ya
que en esta carta proclaman que cualquier controversia debe
solucionarse, antes que nada, pacíficamente. Consecuentemente,
según la misma, ningún estado puede iniciar una guerra para
imponer otra forma de gobierno, más allá de que en el país
invadido se este torturando gente y, por lo tanto, violando
derechos humanos.
Además, si utilizamos la lógica, se provocaron muchos más
muertos y heridos con la guerra, en total 10.000 civiles, que los
que se podrían ocasionar con 10 años más de dictadura.
Ya finalizada hace un año la guerra e instalado el gobierno
democrático, los representantes del Partido Comunista de los
Trabajadores de Iraq opinan lo siguiente:
Las masas iraquíes no han visto realizarse las promesas de
libertad y democracia hechas por EE.UU. Por el contrario, lo que
han visto es un escenario sombrío, la transferencia de la
administración de la sociedad a grupos religiosos,
etnocéntricos y tribales que, social y políticamente, parecen
salidos de las cavernas de la edad de piedra. En Iraq, nada ha
ganado el pueblo. No ha visto un nuevo Iraq reconstruido, sólo
ha visto hambre, paro, indigencia. No ha ganado la prometida
libertad, sino que ha obtenido inseguridad, caos y el desinterés
absoluto que hacia la vida, el derecho y la libertad tienen las
tropas de bandidos ligados al Islam político.
Solo leyendo el artículo n°2 de la Carta de las Naciones Unidas
refutamos este motivo de liberar al pueblo de una dictadura,
usando como justificación la instauración de la democracia y la
libertad que, como se ha dicho anteriormente, nada tiene de
cierto.
Ahora solo queda por analizar el motivo más escuchado nombrar
por la opinión pública: la posesión y completa dominación de
las reservas petroleras iraquíes por parte de George Bush Jr.
Se sabe que Iraq posee, después de Arabia Saudita, las mayores
reservas petrolíferas, esto debido a que está ubicado en un
territorio donde se encuentran dos tercios de las reservas
mundiales de oro negro.
Además, por encontrarse a poca profundidad, los costos de
producción del petróleo en este territorio son muy bajos: se
estima que a una petrolera solo le cuesta un dólar obtener un
barril del preciado oro negro.
Las principales petroleras estadounidenses y británicas no
ocultan su interés en el territorio y en los beneficios
económicos que este les puede proporcionar. También declararon
que para ellas la única manera de acceder al petróleo iraquí
era mediante una intervención militar, es decir, mediante una
guerra.
Asimismo, si leemos una biografía del Presidente de los Estados
Unidos, como la que aparece en la página de Internet de la Casa
Blanca, vamos a descubrir que trabajó durante once años en la
industria energética, iniciando de esta manera sus conocimientos
con relación al petróleo y las riquezas que este puede proveer.
Sin embargo, no hay información para comprobar si este fue el
incentivo de George Bush Jr. y sus aliados para iniciar la
guerra.
Conclusión
Después de realizada la investigación he llegado a la
conclusión de que el verdadero motivo sigue oculto.
En lo que se refiere a la posesión de armas de destrucción
masiva este motivo fue inventado para justificar la "guerra
preventiva", como prevención de que esas armas puedan ser
vendidas a terroristas.
Pero como se muestra más arriba esas armas nunca existieron.
Inmediatamente después de los comentarios del Senador
estadounidense sobre la manipulación de información por parte
de la CIA sobre la presencia de las armas, el Presidente Bush
cambió su discurso: reemplazó la palabra "posesión"
por "capacidad para producir". De esta manera, al
cambiar tan fácilmente de argumento, deja al descubierto la
falta de sustento que había detrás de la primera.
El articulo n° 51 de la carta de las Naciones Unidas dice que
los miembros de esta Organización tendrán derecho a la legitima
defensa en caso de ataque armado.
Por eso, en mi opinión, el motivo de los lazos entre Saddam
Hussein y Al Qaeda en los atentados a las Torres Gemelas fue
utilizado para actuar legítimamente según este artículo, es
decir, en defensa al atentado que primero realizó Saddam Hussein
sobre EE.UU.
El otro motivo, la dictadura a la que estaba sometida el pueblo
iraquí, también es una excusa. Cada país tiene libertad
política, según la carta de las Naciones Unidas.
En todo el mundo hay diferentes formas de gobierno; que en los
Estados Unidos funcione mejor que nada la forma democrática no
quiere decir que en todos los países del mundo tenga que ser
igual. Además, si el gobierno ejercido por Hussein estuviere
violando los derechos humanos matando y torturando gente, no creo
que la mejor forma de parar esa violación fuere con una guerra
que, en este caso, trajo muchos más muertos que los que podría
haber dejado el régimen sadamita si continuaba.
Estos motivos comunicados por el gobierno estadounidense son
utilizados para ocultar el verdadero, que creo yo, es el
petróleo iraquí. Obviamente, nunca nos vamos a enterar mediante
el gobierno estadounidense si fue así.
Economistas, periodistas, abogados, hasta el propio pueblo
iraquí reconoce que su único capital es el petróleo. Si
analizamos una biografía de George W. Bush nos vamos a enterar
que es de Texas, uno de los estados norteamericanos con más oro
negro, donde su padre comenzó el negocio petrolífero y donde
él también, aunque no con mucho éxito, comenzó a iniciarse en
el tema.
Todo esto, más la opinión de las petrolíferas, me lleva a
pensar que el verdadero motivo fue puramente económico, que las
petrolíferas privadas encontraron en el gobierno del país más
poderoso del mundo a alguien interesado en el tema, que llevó a
cabo una guerra no para beneficio del pueblo, sino para el
propio.
María Cecilia Alcolumbre
chechualcolumbre@hotmail.com
Estudios secundarios completos.
Diciembre, 2004.
Trabajo publicado en http://www.monografias.com