"Internet ha dejado de ser futuro para convertirse en presente más actual".
Son muchas las empresas que durante estos años han conocido las ventajas de la Red: páginas webs, correo electrónico, intranets corporativas, extranets y un sinfín de nuevas aplicaciones que hacen de la Red una ventaja competitiva que muy pocas se resisten a utilizar. Ni decir tiene que desde la explosión de Internet el número de usuarios no ha dejado de crecer de forma exponencial. Lejos quedan ya los días en los que Internet era monopolio de los informáticos, investigadores o universitarios. Se ha producido una domesticación de la Red que sin duda se verá agravada con la llegada de los nuevos dispositivos. Los NCs y Web-TV amenazan con entrar en los hogares a precios muy inferiores a los PCs y funcionando con un simple mando a distancia.
En cuanto al coste de las comunicaciones, todo hace pensar, o al menos es lógico, que estamos a las puertas de la tan ansiada tarifa plana en la factura telefónica. Lo que sin duda provocaría la explosión del fenómeno Internet a todos los niveles. En principio todo parecen ventajas, por parte del consumidor está la comodidad de poder comprar a cualquier hora del día, desde casa, sin desplazarse, o incluso mientras trabaja en la oficina. A todo ello debe sumar un importante ahorro en la compra, entre un 5 y un 10 por ciento, ya que se supone que evita intermediarios entre el producto y el usuario.
Siguiendo la actualidad informativa uno descubre informes que ponen en relieve tanto la importancia que va adquiriendo el Comercio Electrónico en el mundo como el volumen en millones de dólares de este incipiente negocio.
- MAYO 1997
CB Consulting ha realizado un estudio sobre el uso y el gasto tecnológico de la pyme española. En este informe destaca el apartado dedicado a analizar la utilización de Internet en el mundo empresarial. Según esta consultora, el 18 % de la pyme española usa asiduamente Internet, un porcentaje por debajo de la media europea - Inglaterra y Alemania superan el 40 %-.
Y es que los datos de CB Consulting no son nada optimistas. El 80 % de las empresas españolas disponen de una o dos líneas de teléfono y sólo el 1 % supera las diez líneas. Por otro lado, la mitad de las pymes no cuenta con ninguna estructura informática.
Respecto al gasto informático, el 25 % de las empresas invertirán menos de 250.000 pesetas en informática frente al 2 % que superará los 50 millones de pesetas.
Otro estudio realizado por Ekerfel por encargo de Telefónica
sobre InfoVía resalta que lo que más le interesa a la pyme
son el comercio electrónico (58 %), el teletrabajo (52 %), puesta
en marcha de servicios de soporte y atención al cliente (52 %),
seguridad y encriptación de datos (44 %) y telebanca (34 %)
.
- JULIO 1997
El informe de Andersen Consulting es de lo más optimista. España es el país donde más se extenderá esta tecnología entre otras causas, debido a nuestro retraso actual. Por eso alerta a las empresas españolas de que estén preparadas para conquistar vía Internet un mercado, el europeo, de 340 millones de habitantes. En España, sólo el 7 % de las empresas utilizan habitualmente Internet, aunque está en los planes de muchas empresas su implantación comercial. La firma Cap Gemini también coincide en que más de la mitad de las empresas europeas se están planteando muy seriamente la implantación de sistemas de correo electrónico. En algunos sectores, como los centrados en consumo, se consideran estratégicos y el 70 % de las compañías operarán con fórmulas de venta on-line para el año 2000. Por otra parte, según un informe de Gallup, dos de cada 3 empresas de Alemania, Francia e Inglaterra utilizan Internet como un vehículo más de transacciones comerciales. Además de una imagen avanzada, las compañías encuentran en la Red una herramienta de ventas cada vez más interesante.
- JUNIO 1998
Como referencia de su potencial, el Gobierno de EE.UU. ha hecho públicos unos datos entre los que figuran que el Comercio Electrónico crece a un ritmo del 200 % anual y sólo en el 97 se movió una cifra de 24.000 millones de dólares. Forrester Research ha puesto en marcha en Amsterdam un centro donde evaluar cómo afectan las tecnologías emergentes al desarrollo de los negocios que surgen en la Unión Europea. Para ello, colaborarán tanto con empresas europeas como norteamericanas en la realización de análisis de mercado y tareas de investigación.
El primer servicio que se ofrece en dicho marco se ha venido a denominar «European New Media Strategies» y ha dado lugar a un informe titulado «El crecimiento de Internet en Europa» del que se desprenden datos verdaderamente ilustrativos. Así afirman que si en 1998 los ingresos de negocios on-line generados por el comercio empresarial, el consumo al por menor y los contenidos son de 1.200 millones de dólares, en el año 2001 habrán crecido hasta los 64.400 millones.
Según un estudio realizado por las consultoras IDC y ReleventKnowledge, para el año 2002 la mitad de los usuarios de Internet comprará en los webs de la red, lo hará de forma cotidiana y no únicamente libros, billetes de avión o productos informáticos: consumirán, consumiremos, de todo y hasta el punto de convertir en 54.000 millones de dólares los escasos 4.300 millones de dólares que se registraron en ventas on line el pasado año. Y eso sin contar las transacciones entre empresas que, según Forrester Research, alcanzarán en tres años los 183.000 millones de dólares. Pero además hay razones macro y microeconómicas que cimientan este próximo escenario de comercio global: los costes de la venta en sí se reducen entre un 5 y un 10 por ciento, mientras que el producto interior bruto de un país puede incrementarse anualmente entre 10.000 y 20.000 millones de dólares. Para la firma Actimedia, un 46 por ciento de los Webs que ofrecen servicios de Comercio Electrónico ya son rentables, un 29 por ciento lo serán en los próximos dos años y sólo un 19 por ciento no generarán los ingresos previstos.
Definitivamente el Web debe considerarse como un excelente canal de distribución, tanto por usuarios, que poco a poco descubren sus ventajas, como por las compañías comerciales, con independencia de que vendan o no a consumidores finales.
- JULIO 1998
Negroponte define el futuro inmediato de Internet
Con motivo de su presencia en la XVIII Semana del
Marketing Directo y la I Semana del Comercio Electrónico, julio
98 Nicholas Negroponte pudo charlar durante unos minutos con la prensa
española especializada y definió los puntos más importantes
de lo que supondrá Internet de aquí a unos 5 años.
«La gente delegará en agentes la tarea de navegar por Internet,
pero el Comercio Electrónico moverá billones de dólares
y los sistemas de pago se diversificarán, creándose nuevas
monedas basadas en bits». Para Negroponte, todas las cosas que nos
rodean tendrán una dirección IP, con lo que por ejemplo la
rueda de nuestro coche generará información propia que servirá
para que la intervención de los intermediarios desaparezca de la
cadena de comercio tradicional.
- Situación Europea actual
Se sospecha que una fuerte introducción del Comercio Electrónico cambiará de forma radical la idea de relación comercial que hoy tenemos, y hasta qué punto el Comercio Electrónico modifica la idea misma de negocio. Esto se debe, en gran parte, a que el comercio en la red afecta a cuatro pilares, admitidos hoy, como factores de competitividad, a saber:
· Tiempo de puesta en mercado: la presencia en el mercado no
será física sino "ciberpresencia".
· Relación con el cliente: aparecerá la compañía
virtual.
· Reducción de costes: mayor competencia en precio por
la capacidad de comparar del consumidor.
· Acceso al mercado global: distribución flexible en
corto tiempo.
Barreras
Frente a algunos que piensan que la incorporación del Comercio Electrónico vía Internet puede ser inmediata, hay que resaltar algunas barreras que no se pueden obviar:
· Seguridad: confidencialidad, fiabilidad, integridad y autenticación
de datos.
· Adopción de nuevos métodos de pago: nuevos sistemas
de dinero electrónico, moneda virtual, micropagos, tarjetas inteligentes,
etc.
· Disponibilidad de infraestructuras y ancho de banda: mayor
velocidad en un tiempo mínimo.
· Coste de introducción para la empresa y el cliente:
equipamiento, suministro del servicio y gasto en comunicaciones.
· Tratamiento de los Derechos de Propiedad: protección
legal y técnica.
· Aspectos lingüísticos y culturales: interfaces
multilingües.
El Comercio Electrónico ofrece enormes posibilidades a los consumidores y las empresas de Europa, especialmente a las PYME. Su rápida implantación urge a el comercio, la industria y los gobiernos europeos. Se trata de un sistema que hace posible comerciar a bajo coste entre regiones y a través de las fronteras. Para sacarle todo el partido, hay que crear canales de distribución eficientes y redes transeuropeas que permitan la entrega de los productos pedidos electrónicamente.
Al estimular la competencia dentro del mercado único, el Comercio Electrónico está provocando ya profundos cambios estructurales. Para crear y mantener empleos de nuevo tipo en Europa, será necesario el dominio de nuevas técnicas. Nuestros principales competidores ya están explotando a fondo las posibilidades que ofrece esta nueva forma de comercio, en la que los Estados Unidos llevan una ventaja considerable, aunque, en algunos Estados miembros, el comercio por Internet se está extendiendo mucho. En este terreno, Europa puede poner en juego toda una serie de bazas concretas que posee en cuanto a tecnologías, creación de contenidos y diversidad cultural y lingüística. De la misma manera, la utilización de una moneda única en el mayor mercado único del mundo representará un fuerte incentivo para la asimilación del Comercio Electrónico en Europa mientras que, a la inversa, el Comercio en la red contribuirá a la aceptación del euro.
Las elevadas tarifas de las telecomunicaciones han sido durante mucho tiempo un escollo importante para el Comercio Electrónico en Europa. Con todo, la puesta en práctica del paquete de medidas de liberalización de las comunicaciones ya está provocando bajadas de precios y dando lugar a sistemas de tarificación más flexibles. La asimilación del comercio en la red es significativamente mayor en los mercados más competitivos. El Acuerdo de la OMC sobre telecomunicaciones básicas contribuirá directamente al surgimiento de un mercado mundial del Comercio Electrónico. De la misma manera, los recientes acuerdos internacionales para suprimir las barreras arancelarias (ITA) y no arancelarias (MRA) deberán disminuir rápidamente el coste de productos clave de la tecnología de la información, fomentar la asimilación del Comercio Electrónico y reforzar la competitividad europea. Otra tarea pendiente para Europa es la eliminación de estrangulamientos y la creación de infraestructura de banda ancha, tarea que ya han abordado activamente tanto el sector privado como la Comunidad.
La interoperabilidad es otro incentivo poderoso. La Comisión está trabajando activamente para conseguir la interoperabilidad mundial en campos clave como las tecnologías seguras y los sistemas de pago, y está dando especial importancia en una serie de programas de I+D al Comercio Electrónico para garantizar un acceso amplio y fácil a los sistemas y tecnologías clave.
Como resultado, el Comercio Electrónico tendrá un considerable impacto sobre la estructura y funcionamiento del mercado de trabajo. Es necesario un análisis a fondo para evaluar estos cambios, pero ya en la actual etapa es evidente que el nuevo potencial de empleo se generará en los servicios de información y alto valor añadido. Harán falta educación y formación para las nuevas calificaciones que serán necesarias. Ante la intensa competencia mundial en un entorno digital sin fronteras, debemos asegurarnos de que estos puestos de trabajo se crean y se mantienen en el mercado interior europeo.
El Comercio Electrónico es un mercado embrionario en Europa pero que crece a un ritmo superior al del mercado americano, mucho más maduro. En el año 2001, Europa contabilizará el 20 por ciento de las ventas mundiales realizadas en red. Los ingresos generados procederán tanto de las transacciones on y off line como los efectos de publicidad y marketing conseguidos. Los sistemas de pago seguros estarán disponibles de forma generalizada y el coste de su puesta en marcha caerá drásticamente convirtiéndose las transacciones on line en norma habitual.
Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. Un mercado con estas previsiones ha provocado que sean muchas las empresas e instituciones que han querido implementar sus soluciones propietarias, lo que ha dado lugar a la incompatibilidad entre las distintas aplicaciones y plataformas. El usuario tampoco se ha decidido a dar el paso final y aún se muestra reticente a realizar una compra en Internet. Sin duda, supone un cambio en la mentalidad del consumidor de hoy día, y tal como ocurriera con las tarjetas de crédito, requiere de un proceso de adaptación.
Estas son, entre otras razones, las culpables del retraso del Comercio Electrónico en Europa. Pero por si fuera poco, debemos sumar las continuas noticias sobre los, mal llamados, hackers y la inseguridad en los pagos electrónicos a través de Internet. De esta manera se termina de confundir y ahuyentar a los clientes y sumir en un mar de dudas a los comercios que se plantean introducir sus productos en la Red.
Las causas del retraso en la implantación del Comercio Electrónico en Europa
1- el escaso número de usuarios conectados
2- el acceso a Internet todavía no es bueno,
no es rápido, las redes que tenemos ahora son lentas.
3- el comerciante está vendiendo de una manera
tradicional y ahora tiene que vender por Internet, algo que no controlan.
Hay una inercia al miedo a las nuevas tecnologías, además
implica un coste.
4- la desconfianza, un problema de autenticidad,
el cual ya está resuelto tecnológicamente con la firma digital
y la autenticidad de las partes, pero no se ha transmitido suficiente a
los usuarios.
Las oportunidades que brinda el Comercio Electrónico han sido mejor aprovechadas por los principales competidores de Europa con más frecuencia de lo deseable. En los Estados Unidos, Internet está fomentando un nuevo y potente núcleo económico en el que se crean nuevas empresas, se generan nuevas fuentes de ingresos y, lo que es más importante, aparecen nuevos puestos de trabajo. Los sectores económicos tradicionales, como el de viajes o el de venta por catálogo, están transfiriendo una parte importante de su actividad comercial a las redes informáticas.
Nuevas actividades empresariales en Internet: iniciativas e innovaciones
· En los Estados Unidos, el comercio a través de Internet
aprovecha una ventaja estructural específica: la presencia de microempresas
innovadoras. Ese país puede vanagloriarse de la existencia de más
de 250 000 "ciberempresas" que utilizan comercialmente Internet de diversas
formas.
· En los Estados Unidos, los servicios de viajes y de distribución
de flores han cosechado un gran éxito. Los primeros representan
actualmente más de la mitad del Comercio Electrónico. El
líder del mercado, que inició su actividad en octubre de
1996, afirma contar actualmente con 250 000 usuarios. Existen casi un millar
de floristerías en Internet, entre las que la empresa líder
alcanzó una cifra de ventas de 30 millones de dólares en
1996.
· En Europa, el sector de la venta directa, con unos ingresos
de 37 millardos de euros en 1995, está incorporándose con
fuerza a Internet. Por ejemplo, una de las mayores empresas europeas de
venta por correo declaró unas ventas de 400 millones de DM por canal
electrónico en 1996. De forma similar, la mayor cadena de supermercados
neerlandesa ofrece un innovador servicio de "telecompra por Internet".
· Por otra parte, están surgiendo en Europa nuevas actividades
en campos estratégicos como las herramientas y tecnologías
del Comercio Electrónico. Entre las empresas en auge figuran, por
ejemplo, el líder mundial en tecnología de tarjetas inteligentes,
la empresa pionera en seguridad de pagos electrónicos, y la compañía
alemana que se ha convertido en líder del mercado en seguridad de
escaparates virtuales.
Europa posee una fuerte base en tecnología e infraestructura. En la Comunidad existen potentes operadores de telecomunicación (los titulares tradicionales de estos servicios y los nuevos incorporados), se dispone de una infraestructura básica muy fiable y se han introducido precozmente redes digitales avanzadas. El compromiso con la normalización, ejemplificado en una serie de normas impulsadas por la industria, tales como la GSM y la DVB, constituye otra ventaja crucial. Lo mismo cabe decir de los avances comerciales europeos en tecnologías de Comercio Electrónico fundamentales, como las tarjetas y agentes inteligentes. El desarrollo de contenido es otro de los puntos fuertes más importantes de que goza Europa. El contenido - programas informáticos, información empresarial, productos audiovisuales - es la esencia misma del Comercio Electrónico inmaterial. Las empresas europeas, en particular de los sectores editorial y multimedia, están utilizando sus notables recursos y conocimientos en los mercados mundiales de la información electrónica. Por su parte, PYME de gran capacidad innovadora se están colocando con éxito en mercados especializados como la producción multimedia y la localización multilingüe de contenido. Europa posee también la ventaja que supone un sector de venta al por menor competitivo, con gamas de productos adaptadas y un profundo conocimiento de las diversas preferencias del consumidor europeo.
Además, la posibilidad de comerciar electrónicamente en una moneda única, el euro, en un mercado que es el mayor del mundo brindará a las empresas europeas considerables ventajas competitivas. La transparencia transfronteriza de los precios derivada del euro estimulará la utilización del Comercio Electrónico y, a la inversa, éste último facilitará la transición a la moneda única.
Tanto los políticos americanos como los europeos cada día están mas preocupados por la aparición de la "ciberdelincuencia", con delitos como el lavado electrónico de dinero, las actividades de juego ilegal, la piratería informática o la violación de la propiedad intelectual. La cooperación internacional está ya muy avanzada en determinadas áreas fundamentales, como la lucha contra la delincuencia internacional organizada que se sirve de las nuevas redes de comunicación. Ante las nuevas formas de delincuencia informática y tecnológica que han aparecido en las redes mundiales (los delitos de piratería informática registrados están experimentando un crecimiento anual del 100%), las autoridades públicas han reaccionado enérgicamente.
En Europa (Europol), así como en un contexto internacional más amplio (P8), se han creado grupos especiales y se ha reforzado la cooperación transfronteriza en áreas tan importantes como la "localización y seguimiento" ("trap and trace") de delincuentes en línea y la "búsqueda y confiscación" ("search and seize") de pruebas digitales. También se están haciendo esfuerzos para armonizar la legislación penal en materia de delitos informáticos y evitar la aparición de paraísos digitales. A raíz del Consejo de Dublín, se creó un Grupo de Alto Nivel que está ultimando un plan de acción para luchar contra la ciberdelincuencia. Estos esfuerzos revisten una importancia fundamental para incrementar la confianza en el Comercio Electrónico internacional.